Escapar es fácil si sabes cómo

Escapar es fácil si sabes cómo

Probablemente el título no sea el más acertado (me he venido arriba XD).

La mayoría de las veces escapar no será fácil y ahí estará la gracia precisamente. Sin embargo, las personas que ya llevan varias salas jugadas adquieren una serie de competencias que les ayudan a centrarse en lo importante y omitir todo aquello que solo va a hacerles perder un tiempo que es muy valioso.

Con el ánimo de ayudaros a sacar lo mejor de vosotr@s y de vuestros equipos, ahí van los consejos clave para superar cualquier sala, o al menos disfrutarla al máximo:

BUSCA Y ENCUENTRA

Muchas veces, entramos en una sala, encontramos un primer puzzle y ahí nos quedamos, intentando resolverlo a toda costa, cuando quizás ni siquiera tengamos todas las piezas necesarias.

Lo primero que hay que hacer en un juego es abrir todo lo que se pueda abrir sin contravenir las normas ni redecorar la sala. Sacar todos los objetos que tengamos a mano y ponerlos en un mismo lugar para poder relacionarlos y establecer patrones de qué va con qué y cómo.

También es importante buscar qué se nos está pidiendo: ¿cuántos candados –o similares- hay? ¿de qué tipo son? ¿qué pruebas tenemos a nuestro alcance en cada preciso momento? Cuando establecemos cuáles son nuestros objetivos, nuestro cerebro junta mejor las piezas y es más eficiente.

COMUNÍCATE

Quizás sea el mejor consejo que pueda darte.

Resolver puzzles en solitario es divertido y puede hacernos sentir muy bien, pero un Escape Room es ante todo un juego en equipo y para jugar en equipo no hay nada más importante que compartir con los demás toda la información de la que disponemos.

Al decir las cosas en voz alta las recordamos mejor, podemos ayudar a los demás con lo que estén haciendo y viceversa, otros jugadores recordarán lo que has dicho cuando tú ya estés concentrad@ en otra cosa de forma que no se pierda información por el camino y, sobre todo, es precisamente la buena comunicación lo que fomenta el espíritu cooperativo, que es de los elementos más bonitos y memorables de todo juego de escape.

Cuando encuentres algo, dilo.  Cuando tengas una idea sobre cómo resolver una prueba, exprésate. Aunque parezca una locura, a veces son las lluvias de ideas alocadas las que nos dan la solución.

ESCUCHA

Es una derivación lógica de la anterior, pero no está de más recalcarlo.

A veces la inmersión en el juego es tan alta que podemos tender a ignorar a los demás o a no darle la suficiente importancia a lo que nos están diciendo.

Escucha lo que te digan tus compañer@s e invítales a probar sus ideas y sugerencias. Al fin y al cabo, si la idea funciona estupendo, y si no al descartarla tendréis más información con la que seguir avanzando.

CÉNTRATE

Como decía más arriba, es muy importante saber qué tenemos y qué tenemos que hacer en cada momento.

A no ser que el juego esté mal diseñado, que a veces pasa pero no es habitual, para cada prueba hay una secuencia lógica a seguir y todas las piezas están o estarán a tu alcance en algún momento, así que no pierdas el tiempo en puzzles incompletos o en abrir candados sin tener la combinación completa.

Sé siempre consciente de cuáles son los elementos que aún están en uso en el juego y cuáles pueden descartarse, especialmente en las salas en las que cada pista o pieza tiene un único uso, que son la mayoría. Y una vez separados, quédate con lo útil y piensa cómo puede conectarse lógicamente con cada objetivo.

PIDE AYUDA

Todo juego es un reto y cada reto requiere esfuerzo y tiempo para superarse, así que tómate tu tiempo cuando lo consideres adecuado.

Sin embargo, en ocasiones nos atascamos y no conseguimos avanzar, lo cual puede ser increíblemente frustrante. Ante esta situación, podemos hacer varias cosas: buscar ayuda en el equipo, cambiar de prueba un rato o pedir una pista.

Cualquier solución es buena menos quedarse atascad@, así que no tengas miedo de pedir ayuda cuando la necesites.

¡DISFRUTA!

Aunque parezca mentira, escapar no es el principal objetivo de un Escape Room.

Cuando recuerdes la experiencia, podrás describir alguno de los puzzles, alguna de las cosas que hiciste… pero lo que mejor recordarás serán los buenos momentos que pasasteis tú y tu equipo: las risas, los nervios, los momentazos que se viven en el juego.

Que no te obsesione el tiempo o la presión. Vive la aventura al máximo, sumérgete en la historia y en la temática y haz que los demás también se lo pasen lo mejor posible. ¡Ése será vuestro mayor logro!

 

Si leyendo estos consejos te han entrado ganas de jugar, vente y juga nuestra sala. Si alguien me dice que se ha animado a probarlo gracias a este blog, moriré de amor. Si ya has jugado nuestra sala y quieres probar alguna nueva, escríbeme y te mandaré mis recomendaciones personales.

¡Gracias y hasta la próxima!

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